HISTORIA


En 1.954 se concibió por el Sr. Cura Párroco de Dos Hermanas, D. José Ruiz Mantero y el Terciario Capuchino, P. José Luís Bernabeu, la idea de formar una agrupación de obreros de distintas ramas laborales, a fin de poder formar en su momento una Hermandad que llevase por título, el de la Santa Cruz de los Trabajadores, no llegando a prosperar el funcionamiento de la pretendida Hermandad, si bien cada año se celebraban conferencias y charlas en las distintas empresas, preparatorias para el cumplimiento pascual. Posteriormente, ya en 1.957, su sucesor, Rvdo. D. José María Ballesteros Bornes, continuó las tareas de su predecesor con las conferencias para el citado cumplimiento pascual. Los más fervorosos devotos de la agrupación quisieron que en la futura Hermandad figurase también una imagen de la Santísima Virgen. ¿Cómo llego? Cerca de la estación de Don Rodrigo existía un sombrajo o choza conocido por el de “la Perla”, regentado por una señora, donde se vendían comestibles y otros menesteres a trabajadores y cazadores de la zona. El hijo de dicha señora, conocida por “La Perla”, fue atropellado de muerte por un camión cuando iba en bicicleta por la carretera de Los Palacios. En su deseo de hacer una lápida de mármol para la tumba de su hijo, un día La Perla se desplazó a la vecina localidad de Utrera para buscar mármol para dicho fin. Allí, al visitar al anticuario Don Guillermo Barbosa para adquirir el material, descubrió entre sus enseres la imagen de una Virgen muy bien cuidada y situada, a la que había restaurado y cuyo título era el de Nuestra Señora del Amor y Sacrificio. Tras alabarla por su hermosura, preguntó la señora si estaba en venta, a lo que Don Guillermo contesto que no, pero que algún día la donaría a alguna Hermandad o Convento. La Perla le comentó entonces que en Dos Hermanas existía la Hermandad de la Santa Cruz, la cual no tenía imagen, manifestando Don Guillermo al respecto que estaría dispuesto a donarla. Casualmente pasó por el sombrajo un carpintero de Dos Hermanas llamado José Duran, residente en la calle Rivas de Dos Hermanas. La Perla le habló de la imagen de la dolorosa, y éste a su vez se lo comentó a Francisco Mejías Tinoco, conocido como “Curro Puya”, quien informó a Antonio Sánchez, quien inmediatamente lo hizo con los componentes de la mesa, que acordaron desplazarse a Utrera. Una vez entrevistados con Don Guillermo, comprobaron que quería cederla, pero con algo de recelo. Ante esta situación recurrieron al Padre Don José Luís, visitando de nuevo a Don Guillermo, consiguiendo se realizara finalmente la donación de la Santísima Virgen. Éste comentó que procedía de Jerez de la Frontera. El 22 de Marzo de 1.959, D. Guillermo Barbosa García, entrega a la Hermandad la citada imagen, bendecida el Domingo de Ramos de 1.959 en la Iglesia Parroquial de Santiago de Utrera por el Párroco de la misma, D. Francisco de la Fuente.

En 1980 don Andrés Martín Ruiz comunica a un grupo de jóvenes cofrades que la antigua Hermandad de la Santa Cruz de la que él era miembro, poseía una imagen mariana bajo la advocación de Nuestra Señora del Amor y Sacrificio que se encontraba en el convento de las Hermanas Carmelitas Descalzas. Estos jóvenes y una comisión de los antiguos hermanos de la antigua Hermandad deciden emprender el camino para poder llevar adelante la futura Hermandad de la Santa Cruz y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús en la Presentación al Pueblo y Nuestra Señora del Amor y Sacrificio.

El 5 de Julio de 1986, los últimos componentes de la Hermandad de los trabajadores ceden la mencionada imagen a la Hermandad de la Santa Cruz y Cofradía de Nazarenos en la Presentación al Pueblo y Nuestra Señora del Amor y Sacrificio,  imagen ésta que ha atravesado por diferentes facetas, unas veces venerada al culto público y otras, al culto privado en casas particulares, hasta el día 2 de junio de 1.981 en que fue trasladada a la Iglesia Parroquial de Santa María Magdalena, gracias a las diligencias del Rvdo. Sr. Cura Párroco D. Valeriano Carrero Carmona  y a petición del grupo de devotos que con fecha 5 de Junio de 1.980, se reunieron por primera vez en los últimos veinte años, con intención de llevar adelante el proyecto inicial de 1.954, para poder formar una Hermandad y Cofradía de Nazarenos, con el Título de LA SANTA CRUZ, NUESTRO PADRE JESUS EN LA PRESENTACION AL PUEBLO Y NUESTRA SEÑORA DEL AMOR Y SACRIFICIO, actuando el citado Sr. Párroco ante la autoridad eclesiástica, enviando la documentación pertinente y designándose una Comisión o Junta Gestora presidida por el citado Sr. Cura, la que llevo una gran labor en todos los órdenes. Estos centenares de devotos, en unión de otras muchas personas, celebraban sus cultos anuales con gran fervor, y cada Domingo de Pasión trasladaban en Santo Rosario Penitencial al Hospital de “EL TOMILLAR” la Santa Virgen para la veneración de los enfermos allí hospitalizados y, asimismo, contribuyeron a la construcción de la nueva Capilla y Casa Hermandad, siendo de resaltar la gran y abnegada labor de colaboración de las Religiosas del citado Hospital, Hermanas de  la Caridad de Santa Ana, bendiciéndose la nueva Capilla el 15 de Diciembre de 1984, a la seis de la tarde, por el Ilmo. y Rvdmo. Sr. Arzobispo de Sevilla, Fray Carlos Amigo Vallejo.